Yabarí

Yabari-Libros-Prohibidos-619x429

Novela breve con un estilo híbrido entre literatura pulp y sci-fi ecologista y antimilitarista, Yabarí es mi primera experiencia con la narrativa de Lola Robles, dejando por fuera su participación en la antología Alucinadas. Reconozco que a juzgar por la trayectoria de su autora y su relevancia para el género de ciencia-ficción en castellano, probablemente debí acercarme a su obra mucho antes.

La historia se centra en una periodista, Muriel Johansdóttir, que viaja a un lejano planeta donde la explotación de un nuevo y valioso recurso natural está diezmando tanto a la rica vegetación del lugar como a los habitantes nativos. Las influencias de este argumento me han parecido muy evidentes e incluso un lector casual de ciencia-ficción como yo rápidamente reconocerá ciertos arquetipos del género popularizados, entre otros, por Ursula K. Le Guin en El nombre del mundo es bosque, a la que me recordó en muchas ocasiones. La referencia viene no sólo por la trama sino también por su énfasis en la ambientación y su intento de relatar los hechos y lugares desde una perspectiva casi documental, muy a pesar de que el argumento se mueve rápido y con el ritmo de un “pasapáginas” que se lee de forma muy fluida a medida que los protagonistas se van adentrando en la selva y se desata la inevitable confrontación con los explotadores locales.

La historia que cuenta y los temas que plantea son aspectos muy atractivos y acordes con esa ciencia ficción que mencionaba más arriba, aunque es cierto, como han mencionado otras reseñas, que la novela se hace corta. Pero esto no se debe necesariamente a su extensión sino a aquello a lo que se le ha dado prioridad: la narración pasa por encima de casi todos sus elementos interesantes y se centra de forma casi exclusiva en hacer avanzar la trama, por lo que cuando termina el libro sabemos en realidad muy poco tanto del universo de donde proviene Johansdóttir como del planeta que está explorando. Tampoco llegamos a saber mucho sobre los seres nativos, a quienes se describe tan poco a lo largo de la novela que terminan pareciendo demasiado humanos, haciendo que su mensaje ecologista y anti-colonialista se vuelva muy convencional. Con esto lo que quiero decir es que la historia es muy parca en elementos realmente alienígenas, tanto que podría haber tenido una ambientación realista en la selvas de África o Suramérica sin muchos cambios.

Este énfasis en la trama al que me refiero no es absoluto, ya que el libro termina de forma abrupta dejando muchos cabos sueltos y sin resolver ninguno de los conflictos principales que había iniciado. Quiero creer que habrá una continuación y que la historia no se quedará aquí, aunque es difícil decirlo a ciencia cierta porque el libro tampoco cierra con un cliffhanger, simplemente termina, lo que me dejó una sensación un tanto anticlimática en contraste con aquella narración tan ágil y bien estructurada con la que me había encontrado en un principio.


Este texto fue publicado por primera vez en la web La Nave Sonda.

Anuncios

Rubicón

Editorial-Cerbero-WYSER1_cubierta-01-600x845

No había leído nada hasta la fecha de J.G. Mesa, pero casualmente sí que había tenido noticias acerca de Rubicón ya que fue finalista del premio Alberto Magno de ciencia-ficción y vino además recomendada por gente de cuyo criterio me fío mucho. Además tiene a su favor una premisa muy interesante que termina siendo algo muy distinto a lo que originalmente prometía. Se trata de un relato de sci-fi militar que habla no tanto sobre ecología como del trauma de la violencia y lo que esta causa en la mente del capitán de una nave de guerra, quien ante la llegada del fin del mundo y en medio del éxodo de la raza humana a Marte decide embarcarse en una misión descabellada: capturar junto a un grupo de guerreros Masai un ejemplar del león africano, última pieza de una muestra de todos los grandes depredadores de la Tierra, que el capitán desea llevar consigo a lo que será el nuevo hogar de la humanidad.

Es esta premisa y su mensaje de heroísmo suicida lo mejor sin duda de la novela, una trama muy original que atrapa desde el primer momento haciendo subir las expectativas del lector. Por este mismo motivo resulta tan extraño que el espacio que finalmente se le da a la caza del león sea tan corto y se resuelva en tan pocas páginas, hasta el punto de que lo que a todas luces parecía ser el argumento principal de la historia termina convirtiéndose en un evento más. La captura del león, el viaje con los Masai y la frenética carrera contra el tiempo antes de la inminente llegada del asteroide son cosas que la novela despacha en pocas páginas y, lo que es más desconcertante aún, dejando para el clímax una revelación importante que abre un abanico de posibilidades enorme para desarrollar la historia en otra dirección.

Creo, sin embargo, que esto es algo que tiene que ver con el formato de novela breve que Rubicón se empeña en mantener aún en detrimento de su propia premisa. Ignoro si esta versión es la misma que resultó finalista del Alberto Magno o si por el contrario hubo algún proceso de reescritura, pero pienso que tal como está contada esta historia tenía dos posibilidades: o bien ser desarrollada en un formato de novela más larga, explorando el muy sugerente y amplio mundo en el que tiene lugar la trama o, por el contrario, reducir su extensión a un relato breve enfocándose únicamente en la secuencia de la caza del león y el viaje del protagonista con la tribu Masai en medio del Apocalipsis, lo que habría subrayado mucho más los temas tan ricos que esta historia propone. Tal como está, me parece que se queda a medio camino entre estas dos cosas, sin aprovechar realmente sus posibilidades.

Fuera de esto es un libro con un estilo muy ágil y un manejo muy interesante de la acción, e insisto: se trata de un argumento muy original que resulta mucho más destacable en un contexto como el de la ciencia-ficción de corte militar. Ignoro si habrá una continuación, pero lo que realmente me apetecería sería una versión más larga de la misma historia.


Esta entrada se publicó por primera vez en el portal La Nave Sonda.

Cosas en las que pensé después de ver (por fin) “Rogue One”

166231

– Me ha parecido bien. Como blockbuster de acción es divertida aunque, como película de Star Wars me parece que está muy por debajo de otras de la franquicia, y ciertamente me pareció inferior a El Despertar de la Fuerza. Esto es algo que me sorprende porque escuché a mucha gente de cuyo criterio me fío decir justamente lo contrario.

– Estéticamente, eso sí, es quizás una de las que más me gustan. A pesar de todos los paralelismos con la trilogía original logra tener una estética propia que me encantó.

– Es la primera película de Star Wars que veo que parece hecha única y exclusivamente como fan service, más incluso que EDDLF. Parece estar construida cien por cien sobre elementos familiares y reconocibles para el fan de toda la vida, elementos incluidos únicamente como guiño cómplice al espectador. De verdad no entiendo esta moda reciente de agarrar a cineastas indie y ponerlos a dirigir franquicias multi-millonarias con un molde pre-establecido.

– Continuación del punto anterior: estoy absolutamente convencido de que el rodaje adicional que tanto se mencionó meses atrás fue principalmente para añadir más cosas reconocibles de la franquicia, desde los breves cameos de C3PO, R2D2 y la Princesa Leia, hasta las forzadísimas escenas de Darth Vader, quien ciertamente no pintaba nada en esta película y aparece porque sí.

– Por cierto, la escena del final con Vader fue especialmente terrible porque para ese momento la película ya había terminado.

– En el plano narrativo me sentí bastante desconectado de todo y me parece que a nivel de argumento es la más pobre de todas las entregas de Star Wars. Los dramas de cada personaje (incluidos los protagonistas) no parecen tener mucha importancia y su condición de precuela roba a la historia de lo que debería haber sido su clímax lógico: la destrucción de la Estrella de la Muerte. La presencia de esta super-arma se siente a lo largo de todo el metraje y el hecho de que la película no termina con su destrucción me hizo sentir como que me habían negado el verdadero final, a pesar de que ya lo sabía de entrada.

– Pero más incluso que el argumento, su principal punto débil son los personajes. Nunca tuve el más mínimo interés por la pareja protagonista. En este punto específico es donde más duelen las comparaciones con EDDLF, la cual con todos sus problemas al menos salvaba el conjunto gracias a su excelente elenco y sus muy carismáticos personajes. Aquí no hay nada de eso.

– Hay una escena durante la misión para ir a buscar a Galen (el padre de la protagonista y creador de la Estrella de la Muerte) en la que Cassian (el personaje de Diego Luna) parece genuinamente preocupado porque Jyn (la protagonista) está de repente en peligro, y recuerdo que en ese momento me pregunté por qué le importaba a él el destino de esta chica si apenas habían interactuado ni habían hecho nada juntos que fomentase ningún vínculo entre ellos. Fue algo completamente gratuito.

– El robot es el mejor personaje de la película y es una pena que no tuviera más protagonismo.

– La primera vez que sale el Peter Cushing CGI es impresionante. Ya a partir de la segunda vez empiezas a ver los hilos. Al final de la película tuve la sensación de que, al menos de momento, los actores de carne y hueso siguen teniendo su trabajo asegurado. De hecho me parece mucho más interesante el tema de las consecuencias legales que esto pueda tener con todo lo concerniente a los derechos de imagen de los actores en caso de convertirse en una costumbre.

– “Uncanny Valley Leia” parece salida de una película de terror.

– Quiero más Mads Mikkelsen, más Donnie Yen y menos Jimmy Smiths.

– Tal como muchos han mencionado, es la primera película de Star Wars sin la famosa intro con las letras amarillas desplazándose hacia arriba. Aunque por algún motivo sí que mantuvieron el estilo de los créditos finales de todas las otras películas a pesar de que aquí no calzan muy bien con la estética general.

– A pesar de todo esto, no quiero que vayan a pensar que no me gustó porque la verdad es que me la pasé bien. Además, ahora que vamos a tener películas de Star Wars como si fueran churros, no podemos esperar que todas sean una obra de arte.

Cuarto acercamiento al ovni

cuarto-acercamiento-al-ovni-0

Otra gran recomendación para este año que comienza es esta nueva colección de relatos de Tamara Romero, una autora que “descubrí” hace relativamente poco tiempo y que en esta ocasión ha conseguido la que para mí es su mejor obra hasta la fecha. Todos los cuentos que componen esta (por otro lado breve) antología están dentro del estilo bizarro que la caracteriza, mezclando el absurdo con referentes fantásticos de la cultura popular (alienígenas, apocalipsis, sectas, monjas monstruosas) y también con una atmósfera en ocasiones siniestra como ocurre en los cuentos El aeropuerto del fin del mundo Modelo ajedrecista. Hay, eso sí, un lugar especial en mi preferencia para el relato que da título al libro, una magnífica historia acerca de cinco escritores de ciencia-ficción que son convocados para establecer contacto con unos visitantes extraterrestres. Este para mí ha sido el que ha destacado más, pero en realidad todos los cuentos son de un nivel muy alto, lo que no es poca cosa teniendo en cuenta que este estilo de literatura no suele estar entre mis favoritos. De hecho, me parece que este no es sólo el mejor libro de Romero sino también el más accesible, por lo que va doblemente recomendado como introducción a su obra.

All the Birds in the Sky

PrintDesde pequeños, Laurence y Patricia saben que son especiales: él es un genio de la tecnología capaz de crear inteligencia artificial y una máquina que le permite viajar dos segundos al futuro, mientras que ella descubre que es una bruja capaz de alterar la realidad y hablar con los animales. Esta es la historia de su amistad y de cómo cada uno de ellos intenta, a su modo, salvar el mundo.

All The Birds in the Sky es la primera novela de una autora por otro lado bastante prolífica en el relato breve, y un libro que me llegó altamente recomendado como uno de los más destacables del año. La verdad es que es un muy buen trabajo que mezcla de forma brillante temas como la magia y la tecnología en una obra que es mitad fantasía y mitad ciencia-ficción, pero sobre todo una historia acerca del vínculo entre dos personas y su amistad/amor en medio del Apocalipsis. Eso sí, está completamente desprovista de cursilerías y aunque no escatima en sentido del humor (sobre todo al principio), se toma en serio a sí misma y desarrolla sus personajes con profundidad, evitando lugares comunes y clichés tanto de los géneros que toca como en su tratamiento de los personajes masculinos y femeninos.

Me parece curioso, sin embargo, que esta novela haya sido incluida en numerosas listas de literatura juvenil, ya que tanto los temas como el lenguaje y las conclusiones son tremendamente adultas. Creo que dicha clasificación se debe únicamente a que los personajes pasan todo el primer tercio de la novela como niños y el relato tiene, al menos en su primera mitad, la estructura de una historia de crecimiento y formación cuyos referentes sonarán en un principio muy obvios (imposible, por ejemplo, no pensar en Harry Potter cuando se hace mención de una Academia de magos a la que la novela por fortuna se salta mediante una gran elipsis).

Esto es, sin embargo, lo único en lo que se asemeja a dicho género porque una vez que los personajes se hacen adultos todo cobra un tono mucho más serio y el enfoque ya no es tanto el descubrimiento de las habilidades de los protagonistas sino su relación, la manera como cada uno de ellos aborda su propia soledad y sobre todo el poderoso lazo emotivo que los une. También hay un serio cuestionamiento a la incapacidad de entender al Otro y del rol del ser humano en la Naturaleza, y todo el trasfondo apocalíptico de su segunda mitad es probablemente su mayor concesión a la ciencia-ficción. En muchos sentidos es una historia bellísima que encanta precisamente por la forma tan sobria en que está contada.

Lo que la hace decaer un poco sea quizás el tramo final, un tanto apresurado y sin la fuerza que ha tenido toda la narración anterior, pero el viaje hasta allí me ha gustado tanto que se me hace fácil perdonarle todo. Muy recomendable, de verdad.

Nuevos proyectos para este invierno

un-mundo-propio

Anoten esta fecha: 21 de diciembre de 2016.

Este día no solamente comienza el invierno, sino que también saldrá a la luz un nuevo trabajo en el que he estado metido las últimas semanas y que compartiré con todos ustedes. Se trata de un cuento inédito titulado Un mundo propio, y es mi primera incursión “pública” en el terreno de la ciencia-ficción. Digo “pública” porque lo cierto es que ya tengo en un cajón varios textos de dicho género que nunca he compartido, muchos de ellos ambientados en el mismo mundo que esta obra que pronto verán. Igual que ocurrió hace algunos meses con mi cuento El llanto, este nuevo trabajo estará disponible de forma gratuita en mi tienda de Selz, y posteriormente en otras plataformas.

Hablando de El llanto, aquel pequeño western que tantas alegrías me ha dado seguirá estando disponible de forma gratuita sólo hasta que este nuevo trabajo salga a la luz, así que si todavía no lo has leído, tienes exactamente hasta el 20 de diciembre para descargarlo sin coste alguno de mi tienda de Selz, o de Lektu, Smashwords, iBooks o Google Play antes de que pase a tener un precio simbólico. Un dato curioso: más del 60% de las descargas que ha tenido en estos casi tres meses han venido de Google Play, especialmente desde países de Latinoamérica.

En los próximos días iré contando un poco de qué se trata esta nueva obra en la que ando metido, y espero para ese entonces poder mostrarles el pedazo de portada que está haciendo el señor Raúl Gil. Hasta entonces, intentaré suplir mi carencia de entradas nuevas comentando algunos libros que han caído en mis manos durante los últimos meses.

Hasta entonces.

#LeoAutorasOct: Alucinadas 2

alucinadas-2

La primera de las cuatro reseñas que he prometido para este #LeoAutorasOct es, por supuesto, para Alucinadas 2 (Palabaristas, 2016), antología de relatos de ciencia-ficción en castellano escritos por mujeres, y un libro al que le tenía muchas ganas desde hace un buen tiempo puesto que el primer volumen (que aprovecho para recomendar una vez más) me gustó mucho y las características de esta propuesta dan para una antología muy variada que además sirve para mitigar mi ya de por sí considerable desconocimiento de la literatura de género en español, más aún tratándose de escritoras.

Tanto es así que de las diez autoras de este segundo tomo, lamento admitir que únicamente conocía a una (Sofía Rhei, la única que repite de las autoras del primer volumen), incluso teniendo en cuenta que entre las restantes hay algunas con varias obras publicadas con las que me tendré que hacer tarde o temprano.

En cuanto al libro en sí, está muy en la onda de la primera parte, en el sentido de que las diez historias que la componen son muy diferentes en cuanto a tono, estilo e incluso subgénero de ciencia-ficción al que pertenecen, aún cuando pareciera que la exploración espacial y el cyber-punk tienen un lugar preferencial en el universo personal de estas autoras, así como la enorme influencia de Ursula K. Le Guin como madrina espiritual de estos textos. Sí eché en falta, sin embargo, una mayor uniformidad en cuanto a la calidad de los relatos, algo que el primer volumen había logrado y que aquí no se nota tanto. Con esto lo que quiero decir es que en esta ocasión no ha habido tantos cuentos destacables como la primera vez, aunque la mayoría de estos sí son de un nivel superior a la media que suelo encontrarme en antologías en castellano.

Lo que sí quiero destacar es que, al igual que como ocurría en el primer Alucinadas, los cuentos que la componen no están (en su mayoría) explícitamente enfocados hacia un discurso de género. Es decir, si bien la antología en sí misma sí que es una declaración de visibilidad de las mujeres en la ciencia-ficción, este no es un tema que se toque en los cuentos que la componen, algo muy coherente con el (excelente) prólogo de esta edición en el que se habla de la necesidad de este tipo de antologías pero al mismo tiempo del peligro de convertir a la literatura escrita por mujeres en un “género aparte” o una rareza, una reflexión por otro lado acertadísima y que por desgracia he visto ocurrir, como todos los que estudiamos Letras en Hispanoamérica durante los noventa.

En resumen, es un excelente libro, quizás no al mismo nivel que su predecesor, pero con una muy buena selección y sobre todo manteniendo la misma variedad de estilo que hizo de la primera antología algo tan atractivo. Por lo visto la propuesta tendrá continuidad, ya que se ha anunciado la convocatoria para la tercera entrega. Recomendadísimo.

Mi edición digital de Alucinadas 2 fue adquirida en Lektu.